AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

lunes, 30 de junio de 2008

Hoy ha vuelto


No sé su nombre ni sé por qué se sienta siempre en ese banco a ver pasar las tardes. Tan sólo sé que me cae bien esa anciana.

Andará por los ochenta años, tiene la cara arrugada como el escroto de un bebé, el pelo blanco y ralo, los ojos legañosos y tristes.

Viste de negro eterno, siempre con uno de esos vestidos de abuela de pueblo. A veces habla sola, pero nunca me acerco a ella lo bastante como para poder oírla. Quizás reza, o tal vez le habla a personas que conoció y ya no están. Puede que también invente personajes con los que charlar, como hago yo a veces.

La llevo viendo más de un año y apenas sé nada de ella. Suele sentarse en un banco del jardín que hay ante mi casa y es inevitable el encuentro cuando entro o salgo. Desde hace un par de meses la saludo siempre:

- Buenas tardes, señora.

- Buenas, caballero- responde indefectiblemente con voz ensoñadora.

Dejó de asistir a nuestra cita casi diaria hará cosa de dos semanas. Yo pensaba que estaría enferma, gravemente quizás. También pensé -no nos engañemos- otra cosa más drástica e irreversible.

Pero hoy ha vuelto, y ha dicho ella antes de mi saludo:

- Buenas, caballero.

- Buenas tardes, señora- he respondido yo algo sorprendido por el inesperado cambio en el protocolo.

Les parecerá una ñoñez, pero me alegra que la viejita siga ahí, con sus conversaciones imaginarias, sus ojos tristes y legañosos, su rostro arrugado y su vestido negro de abuela pueblerina.

Para mí es bueno llegar a casa y espiarla desde la ventana de mi cocina. No es descriptible el placer que experimento al masturbarme mientras la miro, imaginando que le reviento la cabeza con un martillo mientras me la follo. Estoy seguro de que se cagaría encima, y pensar eso me excita aún más.

sábado, 28 de junio de 2008

Para Bibi




Contento me tiene la cretina ministra del estúpido y superfluo Ministerio de la Igualdad. Se puede ser más tonta, pero estaría recibiendo una pensión y en su casita. Lamentablemente no ha llegado a ese extremo y... ¡la han hecho ministra! Desgraciado país de mangantes, traidores, burócratas, corruptos, puñaleros, zorras, sinvergüenzas e imbéciles.

Entre miembras, fistros, inferiorizaciones y bibliotecas para mujeres la flamante ministra Bibiana Aído se está cubriendo de gloria. Sería buena toda esta mierda analfabeta y vergonzante si sirviera para aprender y rectificar, pero en este país de caraduras nadie dimite, ni canta compungido el mea culpa; aquí lo que se estila es la huida hacia adelante y, si se puede, echarle la culpa a los subordinados. Me cago en to lo que se menea.

Viene todo esto a que he releído un cuento que publiqué el 26 de Julio del año pasado, y me he sentido como alguno de esos estafadores futurólogos cuando adivinan algo por puro azar. He pensado: "joder, qué potra. Si parece que de verdad veo el futuro..." Pero no, lo mío no fue simple azar; es que hay gilipolleces que se ven venir.

Así que ahora quiero dedicar a la ministra Bibiana Aído este cuento (que no por error publiqué en la categoría "críticas sulfúricas") :

Actualización (29-06-08): ¡Ay, la leche! No se pierdan la diatriba de Don Arturo, que es para enmarcarla.

viernes, 27 de junio de 2008

El niño loco alemán opina sobre la película "Alatriste"


Jo, jo, jo... Una vez vomité mi mala baba sobre la película Alatriste. Hoy me complace presentarles la opinión del reputado crítico de cine llamado Niño Loco Alemán. Mwajajaja...





¿Cómo? ¿No conocían ustedes al famoso Niño Loco Alemán? ¿Pero en qué mundo viven, almas de cántaro? No importa, yo los puedo ilustrar:

Niño Loco Alemán sufriendo hemorroides (y no en silencio precisamente).

Niño Loco Alemán intentando hacerse una pajilla (con un subtitulado ortográficamente infame).

El Niño Loco Alemán contra la SGAE.

Al Niño Loco Alemán se le ponen los huevos como cabezas de enanos.

(No quiero ni imaginarme cómo se va a poner el Niño Loco Alemán si el domingo pierde su selección ante la española).

miércoles, 25 de junio de 2008

La impresentable de la uruguaya


Esto del bloguerío une a personas de lo más dispares. Hace mucho (entiendan por "mucho" lo que se debe entender en Internet) conocí el blog de una mala pécora uruguaya. Se llamaba aquel puto blog de mierda Mal de Amores, y con semejante título no pude evitar explorarlo, aunque fuera sucintamente.

Leí poco, pero lo poco que leí me pareció tan realista, tan inteligente, tan doloroso, que dejé de leer. Para males de amor ya estaban los míos, y no me apetecía verlos representados tan acertadamente en el blog de una desconocida. Dejé un par de comentarios de esos que yo dejaba cuando iba hasta arriba de whisky, con el lamentable resultado de que hoy en día esa bruja uruguaya y yo mantenemos cierto contacto. Doctora Yvonne, dice llamarse la muy arpía. No la recomendaré a mis amigos, sin embargo me parece muy aconsejable para mis enemigos y para cualquier futbolista.

No es mala chica, pero -ustedes me entenderán- tiene sus "cositas". Ser amigo de la Doctora Yvonne es como tener una novia celosa y posesiva con la que no follas, o sea, todo son desventajas: si menciono en esta bitácora a otra dama me monta el número ("¿por qué hablás de esa bruja y no de mí? ¡Sos un mal amigo!"); si hablo de un hombre también me monta el número ("sos un blandito y te noté desde siempre que tenés el culo abierto"); si hablo de cualquier otra cosa también buscará la manera de montarme el número ("tu blog es sólo bueno para escupir en él y vos sos un mediocre con pretensiones"). Sí, así es Yvonne.

Pero claro, ¿cómo no tomarle cariño diciendo esas cosas que dice, como "sos un patán y no te merecés que te dé bola", o bien "sos un bellaco infame"? Joder, es que es para comérsela a besos. Hoy por ejemplo, hablábamos así a través del bendito Messenger:

"Yvonne dice:
Creo que te inventaste esa entrevista, Leónidas.


Leónidas dice:
¿CREES?


Yvonne dice:
Entre fantasmas no nos vamos a pisar las sábanas, vamos.


Leónidas dice:
Joder, sois tontos del culo... ¡CLARO QUE ES INVENTADA! Se dice al final. Sois tontos...


Yvonne dice:
Lo que pasa es que no leí hasta el final, Leónidas. Nadie lo hace. El tonto sos vos si creés que la gente se come tus cosas hasta el final."


Manda huevos. Ya me gustaría a mí que la gente (mujeres preferiblemente) se comiera "mis cosas hasta el final" (omitiré los detalles que se me ocurren). Y ahora en serio: ¿Es cierto que mis fieles tres o cuatro lectores no leéis mis entradas hasta el final? Granujas, no seréis capaces...

Sea como sea le tengo aprecio a la cabrona de la uruguaya (y hasta a su marido, que es muy amable y me deja hablar con ella sin hacerme preguntas embarazosas; cornudo vocacional, el pobre). Yvonne es maja, nos intercambiamos insultos con generosidad y mutua complacencia; los míos castizos y los suyos graciosos empezando siempre por "sos un..." Le tengo cariño a esta chica, pero tiene dos graves defectos: un marido (cornudo futuro si no lo es presente) y una hija llamada Mia (horroroso bebé cuya visión no recomiendo a almas sensibles).

¿Ves lo que pasa, querida Yvonne, cuando se le exige a alguien que hable de nosotros?: ¡nos arrepentimos!

martes, 24 de junio de 2008

Perdonen que les hable de fútbol


Imagino que ya lo sabrán, pero por si acaso les cuento que pasado mañana juega la selección española de fútbol contra la gloriosa selección rusa, durante una de esas competiciones que nunca me acuerdo de cómo se llaman: copa de liga, derby, amistosos, mundial, trofeo del rey, eurocopa, copa del Roland Garros, copón bendito, trofeo del París-Dakar, copa de la UEFA, la champions... No sé, alguna de esas.

Se llame como se llame deseo de todo corazón que ganen los rusos, y me gustaría que fuera del modo más humillante posible para la selección española. No es que tenga nada en especial a favor de los hijos de la Rodina; sino que tengo mucho en contra de los futbolistas y futboleros españoles. Son los patrios aficionados al alienante negocio futbolístico los que me estropean el café -entre otras mil sevicias- con sus gritos y sus aires de grandeza. Les tengo algo de manía, qué vamos a hacerle.

Así que el jueves espero que pierda "España" (¿España son un puñado de tíos en calzones persiguiendo una pelota?), porque a mí el patriotismo se me escapa por el culo cuando veo a tanto gañán vociferante y a tanto energúmeno fanático capaz de apuñalar por un gol de mierda. Si ser español es eso, créanme que yo soy muy poco español.

En fin, que vayan mis mejores deseos para los amigos ruskis.


(Ni puta idea de si está en vigor o es el antiguo, pero para tocar los cojones me vale igual, porque la intención es lo que cuenta y todo eso).

sábado, 21 de junio de 2008

Me han entrevistado para un periódico, ¡guau!


Hola, amiguitos. Lo mantuve en secreto hasta ahora, pero ya no puedo más. Hace unos días me llamaron de un periódico para solicitarme una entrevista. ¡Una entrevista a Leónidas! ¡Como si yo fuera alguien! Dije que sí, claro, pero puse la condición de que no fuera en mi casa (no está muy visitable), y propuse el mesón que hay justo debajo de donde vivo (la idea de ser entrevistado me gustaba, pero no tanto como para irme muy lejos). Ah, también dejé caer, haciendo como que no era importante el detalle, que me siento más cómodo hablando con mujeres, por si colaba. Parece que coló.

Ayer, exactamente a las 18 horas 37 minutos efectué mi triunfal entrada en el mesón Las Palmeras. No me dio ni tiempo a mirar a la parroquia, porque inmediatamente se me acercó una chica guapa que dijo:

- ¡Hola! Tú eres Francisco Javier, alias Leónidas, ¿a que sí?

- Vaya, pues sí, soy yo. ¿Cómo lo has sabido?

La periodista se ha reído sin contestarme. Palabrita del niño Jesús que he pensado por un momento que quizá me tatué la dirección de mi blog en la frente y se me había olvidado. El síndrome de Korsakov, ya saben.

La chica esta era notablemente más baja y joven que yo, morena, grandes ojos castaños, buen tipito, tetas generosas, y cara simpática de mujer lista pero no demasiado mala. Confianzudamente me ha cogido por un brazo y me ha hecho sentarme a una de las mesas, donde la esperaban una cerveza (sin alcohol, supe después) y una pequeña grabadora. Ella misma hizo una señal al camarero:

- Otra sin para mí, que esta ya está fría, y para él -señalándome mientras guiñaba un ojo- un... JB con Coca-Cola, creo.

Y creía bien. Pardiez que empezaba a adorar a esa dama.

-Me llamo Marta, y también soy bloguera, así que relájate que sé de qué va esto. ¿Empezamos?

- Cuando quieras, mi niña.

Lo que sigue es la entrevista tal como aparecerá, gracias a que Marta Marmota me la ha enviado a mi correo antes de publicarla en el diario para el que trabaja:


***

Leónidas Kowalski de Arimatea entra en el mesón Las Palmeras con varios minutos de retraso. Yo llevo esparándolo más de media hora, en una mesa desde la que vigilo las dos entradas del local porque he querido saber si lo reconocería. Leónidas no es como me lo había imaginado, pero en cuanto lo veo cruzar el umbral con las cejas levemente arqueadas y cara de bobo sé que se trata de él; todos los primerizos tienen esa cara cuando van a ser entrevistados.

Viste informalmente, casi desaliñado, y cuando lo cojo del brazo para conducirlo a nuestra mesa noto que está tenso y que huele a tabaco y a loción para después del afeitado. Le sudan y le tiemblan las manos.

He tenido tres días para preparar la entrevista, durante los cuales he invertido muchas horas en leer Diario de un Cabeza de Chorlito, que me han servido para saber, entre otros mil detalles, que Leónidas bebe whisky JB con Coca-Cola. Pido eso para él y otra cerveza sin alcohol para mí. Confío en que Leo se relaje mientras bebe y se muestra locuaz y sincero.

M: ¿Empezamos?

L: Cuando quieras, mi niña.

M: ¿Cómo prefieres que te llame, por tu alias bloguero o por tu nombre de pila?

Se lo piensa durante unos segundos y responde muy serio:

L: Si no te importa, llámame "mi amo y señor".

Lo dice con aplomo y como si le pareciera algo muy normal. Estoy a punto de levantarme y dar por concluida la entrevista cuando Leónidas muestra una tímida sonrisa y añade:

L: No, no. Perdona, era una broma tonta. Es típico en mí. Llámame Leónidas, o Leo si quieres. Estamos aquí por mi blog, no por mi yo extrablogosférico, así que prefiero ser Leo.

M: De acuerdo, Leónidas. Tus inicios blogueros se remontan a febrero de 2006, en Spaces. ¿Qué te llevó a pasarte a Blogspot?

L: Principalmente el puritano código de conducta de los Spaces. Me sentía asfixiado allí, y siempre bajo el temor de conectarme un día a Internet y descubrir que mi blog había desaparecido por incumplir aquel estrecho código de conducta. Además de eso los Spaces funcionan de un modo un poco sectario, exigiendo registros y cuentas de usuario a los lectores que quieran comentar. Eso es una putada y hace que se formen comunidades cerradas alrededor de un blog.

M: ¿Hay algo que eches de menos de los Spaces?

L: Sí, la verdad es que sí. Echo de menos el ambientillo festivo que solía haber entre los comentaristas. Eran más que ahora y más activos. Opino que los comentarios enriquecen los blogs y dan mucho juego. En blogspot, no sé por qué, parece que la gente se corta más. Creo que ahora tengo más lectores que antes, y sin embargo no hay tanta juerga en los comentarios. De hecho me consta que al pasar a Blogspot dejaron de visitarme muchos lectores fieles de Spaces. Es un tema que me parece muy misterioso.

M: Hablando de misterios, es frecuente que en DCC ataques a personas como Íker Jiménez o J.J. Benítez, ¿por qué?

L: Los misterios nos atraen a todos, pero debe de ser para desentrañarlos y aprender, no para fomentarlos y vivir de ellos, fomentando así la ignorancia, que es lo que hacen esos dos señores que mencionas. Benítez, sin ir más lejos, ha tenido la desfachatez de decir públicamente que "los misterios no deben ser desvelados". Tócate los huevos. Para mí esos dos, y tantos otros, son gentuza. Y a la gentuza, palos y mala vida.

M: Tienes fama de hablar claro y alto, sin plegarte a convencionalismos sociales, ¿eso te ha provocado algún problema?

L: No, ninguno grave. Creo que muchas personas se callan ciertas opiniones por temor a las reacciones que pudieran suscitar, pero si se atrevieran a hablar más clara y sinceramente comprobarían que nadie se los va a comer por ello, e incluso descubrirían que hay muchas más personas que comparten esas opiniones. De todos modos debo decir que no soy ni tan sincero ni tan valiente como algunos creen: las mejores historias son las que no me atrevo a contar.

M: ¡Atrévete a contar alguna de esas historias ahora!

Leo da un largo trago a su copa y pienso que se va a lanzar, pero al cabo de unos instantes de reflexión responde:

L: No, qué va. Ni hablar del peluquín. Más preguntas.

M: Eres militar, ¿no parece un poco raro que un militar escriba un blog, o incluso que escriba cualquier otra cosa?

L: En absoluto. Por alguna razón la pluma siempre anduvo cerca de la espada, ¿hace falta mencionar ejemplos famosos? Incluso existe en España una asociación de militares escritores. Con respecto a los blogs, hay muchos militares que bloguean, pero no mencionan su profesión, al igual que yo al principio.

M: Ahora, en cambio, no la ocultas.

L: Así es, como tampoco oculto ya mi identidad. Esto de ir a cara descubierta me da cierta tranquilidad con mi conciencia, pero también me limita, y mucho, la sinceridad. ¡Qué de cosas me gustaría contar y no puedo por temor a represalias! Especialmente en lo referente a mi profesión.

M: A veces mencionas a tus "tres o cuatro lectores", pero serán algunos más...

L: Sí, es que soy muy humilde. En verdad deben de ser seis o siete.

M: ¿Y cómo sobrellevas la fama?

L: Al principio me asustó un poco, luego empezó a gustarme, y ahora ya me da igual. Me he acostumbrado a ir por la calle firmando autógrafos y apartando a bofetadas a las mujeres que se me echan encima pidiéndome un hijo.

M: Mujeres. Leyéndote se diría que has vivido infinidad de aventuras, ¿no resultas un poco fantasma a veces?

L: Sé que hay quien piensa así, pero como ya dije antes son las mejores historias las que no puedo contar, y es una pena, porque a los hombres nos gusta presumir de esas cosas. Me callo mucho por respeto... y bueno, también porque no quiero llevarme una puñalada de algún marido sensible. En cualquier caso me está pasando como a la Legión, que vive de glorias pasadas. Ya no soy el que era, ¡joder, si vivo encerrado en casa, huyendo del trato con personas, incluidas mujeres!

M: Sí, enclaustrado con Gusifluky. Por cierto, muchas personas creen que Gusi no existe, que es uno de tus personajes de ficción. ¿Qué tienes que decir a eso?

L: Gusifluky existe, aunque a veces me gustaría que no fuera así. Cuando me lo ofrecieron lo acepté irreflexivamente, y lo cierto es que ahora me arrepiento. Si supiera de alguien de confianza que sepa tratar a los gatos y que lo quisiera, sin duda se lo regalaría. Es más, creo que Gusi ganaría mucho con el cambio. He tenido otros gatos, pero siempre había alguien conmigo que los atendía debidamente. Gracias a Gusifluky he aprendido sobre mí mismo que no soy una persona que sirva para cuidar a los demás. Es una verdad que no me gusta, pero que acepto.

M: Quien sí que es uno de tus personajes ficticios (espero) es el antropólogo Misó Gino. Hace mucho que no mencionas sus aventuras y provocadoras teorías, ¿ha muerto?

L: Confío en que no. Tal vez la malvada capitán Bragas Blindadas lo ha capturado y lo tiene sometido a torturas, pero muerto no creo que esté, porque si así fuera la Vicepresidenta Fernández de la Verga y la Ministra de Igualdad Bibi Aído ya hubieran exhibido su cabeza clavada en una pica. Puede que sólo esté escondido huyendo de las hordas feminazis. Misó es un tipo majo, aunque incomprendido.

M: La sección de DCC llamada "Cuentos que no contarías a tus hijos" muestra historias que no siempre sientan bien a los lectores. ¿No temes perder público?

L: Esa sección debería llamarse mejor "Cuentos que no contarías a tus hijos y que no deberían leer los gilipollas". Lo que hay es mucho hipócrita que pone el grito en el cielo pero que luego está deseando leer el siguiente cuento brutal. También hay mucho imbécil que confunde la ficción con la opinión. Si pierdo a lectores por esos cuentos me parece muy bien, porque no son esos los lectores para los que merece la pena escribir. Además, cuando no se tiene talento para escribir bien, sólo queda escribir algo diferente, aunque no sea bueno.

M: ¿Por qué escogiste Diario de un Cabeza de Chorlito como título para tu blog?

L: Porque siempre he querido dejar claro que todo cuanto ahí se escribe son chorradas intrascendentes. Hasta cuando hablo de cosas importantes para mí soy consciente de que para los demás no tienen por qué serlo.

M: Leónidas Kowalski de Arimatea, qué extraño nombre. ¿Significa algo para ti?

L: El primer apellido, Kowalski, es una broma mía hacia mí mismo. Kowalski se llama un soldado que aparece en infinidad de películas bélicas. Por lo demás quería un nombre que incitara a risa, un nombre disparatado y absurdo, a la vez que sonoro. No sé si lo he conseguido.

M: Otra sección de DCC, la llamada "Vómitos sangrientos y palabras envenenadas", hace mucho que no se actualiza, y casi todas sus entradas pertenecen a los comienzos de tu blog. ¿No escribirás más en esa categoría?

L: Cuanto más muerta esté esa sección, más vivo estaré yo. Podría decirse que creé DCC para esa categoría, para soltar mierda. Afortunadamente ahora me desahogo sin caer en la profunda depresión que me llevó a escribir esos vómitos sangrientos, cuando aún no existía Leónidas.

M: Te confieso que mi preferida es la sección "Diálogos con mi gato", pero escribes poco ahí.

L: Es normal. Ten en cuenta que son diálogos mantenidos con Gusi, y los gatos son bastante reservados y silenciosos. No es frecuente que charlemos.

M: En la última entrada de esa categoría "matas" a Gusifluky. ¿Es una manera de decir que ya no actualizarás los "Diálogos con mi gato"?

L: Qué va, qué va. Sólo fue una tomadura de pelo a los fans de Gusi, que los tiene más que yo según he descubierto. El asunto despertó una inesperada reacción por parte de algunos lectores, que llegaron a escribirme a mi correo para preguntarme en serio si le había pasado algo malo al pobre gato. Es una de las experiencias más interesantes que me ha reportado el escribir un blog. Fue conmovedor, de verdad.

M: Ya para finalizar, no podía faltar la pregunta típica para un bloguero: ¿Cómo crees que la web 2.0 y el fenómeno de los blogs va a cambiar el concepto del periodismo, el intercambio de información, la globalización informativa, la censura estatal y los pasteles de carne murcianos?

L: Muy buena pregunta. No sé lo que es la web 2.0, pero seguro que si preguntas a los Microsiervos o a Quique Dans podrán responderte.

M: ¿Microsiervos y Quique Dans? No me suenan...

L: Son unos que hablan mucho y dicen poco. Bah, no importa.

M: Bien, pues muchas gracias por tu tiempo.

L: De nada. Oye, ahora que ha terminado la entrevista, ¿nos podemos ir a follar? ¿Tu periódico pagará el hotel?

M: Vete a la mierda, payaso.

Pago la cuenta apresuradamente y me dispongo a volver a Zaragoza cuando a mi espalda oigo decir a Leónidas:

L: ¡Eh, déjame pagado otra cubata al menos! ¡Sosa! ¡Tía bruja!

Entonces ya no me puedo contener y le grito:

M: ¡Eres un gilipollas! ¡Y esta entrevista no se ha producido, subnormal! ¡Aprende a distinguir la realidad de la ficción, patético, que eres un patético y un ególatra! Ah, y otra cosa: ¡me cago en el Misó y ojalá se muera!

viernes, 20 de junio de 2008

Permítanme mostrarles un vídeo


Vi hace bastante tiempo -cuando acababa de ser parido- el vídeo que les quiero enseñar y que muchos de ustedes habrán visto a estas alturas. Precisamente porque es viejo me decido a colgarlo en este chorlitesco diario, tras muchas dudas.

Se trata de un vídeo que alguien editó para atacar al gobierno del presidente Rodríguez Zapatero, usando a los militares como arma arrojadiza contra ese gobierno. Fue en un momento político en el que los militares (o gran parte de nosotros) nos sentimos humillados por Zapatero. A pesar de ello nunca lo publiqué porque no me gusta la evidente tendencia política que se ve en los primeros y últimos segundos.

Hoy, sin embargo, quiero exponer aquí el vídeo de marras -marcando distancias, eso sí, con cualquier ideología política-, porque me gustaría dar algunas opiniones desde el estricto punto de vista de un militar español y apolítico:





El vídeo es sensiblero, lo sé. Pero no es ficción.

La música escogida no podía ser más acertada si se pretende conmover, y la coordinación con las imágenes impactante. Es largo para un anuncio televisivo, pero todos los compañeros con los que he consultado coinciden en opinar que este montaje hubiera sido más eficaz para captar aspirantes a Soldado que cualquiera de los que el Ministerio de Defensa anuncia.

Finalmente, y lo más importante que quería decirles, es que los militares que ahí aparecen no son modelos como los que se usan para los anuncios televisivos; no son gente guapa y fotogénica. Lo que ven ahí es lo que hay, personas como ustedes y como yo. También se ve a gente llorando, porque todos lloramos, pero unos más que otros, y esos militares que ven en el vídeo quisieron -en la mayoría de los casos- que las lágrimas se repartieran más equitativamente.

No los aplaudan. No les pongan medallitas. No crean que son héroes. No piensen que son mejores que ustedes. No crean que son peores que ustedes.

Simplemente respétenmelos un poquito, ¿vale?

Dos nuevas muertes en Zona de Operaciones


Apenas unos días después de la muerte por accidente con BMR en Líbano del Cabo Ospina Vélez, han muerto en Bosnia por accidente con un helicóptero BO-105 el Teniente Santiago Hormigo Ledesma y el Sargento Joaquín López Moreno, junto a otros dos militares alemanes.

Teniente Hormigo Ledesma (izquierda) y Sargento López Moreno


Quiero resaltar el humilde gesto de la familia del Teniente Hormigo Ledesma, que ha pedido al Ayuntamiento de Miguelturra, donde residía el Teniente, que no guarde los dos días decretados de luto oficial.

Mi Teniente, yo también quiero (y creo que tengo) una familia así. El dolor se lleva dentro, sin pretender apoyos oficiales que de un modo u otro estarán politizados. Gran lección la de su familia.

miércoles, 18 de junio de 2008

No somos nadie


Actualización (20-06-08): Como me siento sucio aclaro que esta entrada no es mía, sino que la autora me la envió por correo electrónico y se la fusilé en plan guiño-broma-putadilla-venganza. El blog de la autora se llama Yo no he sido, pero no creo que dure mucho ni creo que yo lo visite jamás.
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La que está ahí tumbada soy yo, en el centro, al lado de ese señor que va todo de blanco, el del libro gordo entre las manos.¿Soy guapita, verdad?
Estamos en mi entierro.


Está guapo estar en tu propio entierro porque ves la cantidad de gente que dice quererte. Han malgastado ese día para estar en una jodida iglesia despidiéndose de ti. No sé, es de agradecer.En el mío hay un montón de gente, se ve que no fui tan mala.
O sí, y vienen para asegurarse de que por fin me voy. No sé.


Diviso en la segunda fila una cara conocida. Me suena muchísimo pero han de pasar más de tres minutos para que sepa de qué.
Es la señora que vive en el 1º.
A ver..., espera, ¿qué cojones hace la señora del 1º en MI entierro? ¡pero si apenas nos hemos saludado… ¿siete veces en cinco años?!
Estoy flipando, en serio.
En mi próxima vida rogaré que coloquen el cartelito ese de Derecho de admisión cuando vuelva a morirme. Qué pesada es la gente, coño, no te deja en paz ni después de muerta.


Escucho una voz que reconozco y compruebo que es uno de mis hermanos.
El mediano.
Joder… qué lástima, me sabe mal verlo llorar, me entran ganas de llorar a mí y todo. En realidad no me sorprende que esté tan hecho polvo, yo era su ojito derecho, siempre lo he sabido, es normal.Mi hermano mayor está justo a su lado. Intento leer su mente para saber qué siente pero no lo consigo. Llora también, llora muchísimo.
Sólo he visto llorar a mi hermano mayor una vez en toda mi vida, fue cuando el (puto) BarCa perdió en Atenas aquella final. El cabrón estuvo una semana sin hablar. Creo que fue a partir de ese día que yo me hice del MadriZ.
Retengo esa imagen en mi cabeza (la de mis hermanos juntos, digo, no la de la final del BarCa) y la enmarco mentalmente para no olvidarla jamás, vaya donde vaya ahora.


Veo en la quinta fila al señor que va a tener que pagar mi hipoteca gracias a un seguro que me obligaron ellos mismos a hacerme. Hay que joderse. Yo ya dejé pistas en aquel horrible formulario que tuve que rellenar, excatamente en la pregunta 1.735, donde me preguntaban qué cantidad de cigarros me fumaba al día. No es culpa mía si no pillan las indirectas, ¿no?Aquel de allí es mi padre, al final de todo. Acabo de verlo. Va guaspísmo con ese traje negro. Creo que es el mismo que utilizó en la boda de mi hermano mediano.
Ya lo dicen: lo negro combina con todo.Está ausente, parece que no, que está escuchando al menda este de blanco y que le interesa lo más mínimo lo que este señor está contando, pero qué va, está ido totalmente.Si por algo me sabe mal morirme es por mi padre, no sé.Al lado de él hay un chico que no conozco de nada. Me extraño porque llora desconsoladamente. No sé quién carajo es..., bah, da igual.


Ha venido la panadera, el señor de la ferretería, aquella señora que me vende los cupones que nunca llevan el número premiado, el caballero que me sonríe cada mañana desde el balcón de enfrente (¿?), amigas que no veo desde hace más de siete años, los chicos que trabajan colocando ascensores al lado de la pelu donde trabajo (qué majos) y clientas, muchas clientas.
Joder, qué guay ¿no?, mola esto de morirse, ocurre como en las bodas, se junta todo tipo de gente que jamás imaginarías en la misma habitación y, mucho menos, que intercambiaran siquiera un par de frases seguidas. La única diferencia es que aquí se ahorran el jodido sobrecito con la pasta y la sonrisa forzada de gilipollas cada vez que te dedican (disimuladamente) una mirada.


Suena de fondo una canción de Sabina. Joder... esto ha sido idea de mi hermano mayor, fijo. Qué mamón..., es un crack el tío eh! parece que no se entera de nada o que, si se entera, le importa todo un carajo y mira. Ya se lo decía yo a mi madre: "Es el mejor de los tres, tú tranquila, lo que pasa es que el payaso va de independiente y eso".

Ahora que caigo... ¿dónde coño está mi madre?

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Ea, así lo dejo, con sus erratas y la extraña ordenación de los párrafos. Me gusta mucho tal como está.

(Jódete, Montoya, por cargarte cada blog que te descubro).

lunes, 16 de junio de 2008

Hasta ahora guardé silencio...


Aunque me hervía la sangre y el cuerpo me pedía a gritos hablar de ello hasta ahora me había callado, porque pienso que hay asuntos de los que es mejor no remover la mierda ni siquiera para limpiarla. No obstante, como la prensa ya ha hecho saltar la liebre, no seré yo el que se quede calladito fomentando las injusticias con mi silencio.

En diariodecadiz.es aparece con fecha de hoy el siguiente titular: "Absuelto un cabo por`trato degradante´ a una soldado". (Noticia completa). Pues bien, este cabeza de chorlito tiene algo que decir, y lo haré sumariamente para no encabronarme más de la cuenta:

a) No se trata de un Cabo, sino de un Cabo Primero, como luego dice el cuerpo de la noticia, y es que no es lo mismo, al menos no en el Ejército de Tierra.

b) El titular hubiera sido mucho más acertado si, por ejemplo, dijera: "Se demuestra la falsedad de la acusación de una Soldado contra su Cabo Primero"; pero claro, eso no hay cojones a publicarlo en ningún diario de este bendito país donde la mujer es impune y el hombre sospechoso por principio.

c) Conozco desde hace diez años al Cabo Primero acusado en falso, y debo decir que es de los mejores profesionales que he conocido, además de un ejemplo de conducta y sobriedad para todos.

d) Conocí a la Soldado denunciante, hoy afortunadamente ex-Soldado, y pude comprobar que fue siempre una vaga, sinvergüenza, escaqueada, y suripanta como ella sola.

e) Todos sabemos que lo que esta zorrita ha hecho es una sucia maniobra para, cuando supo que la iban a expulsar del ejército, aferrarse a un clavo ardiendo e intentar su readmisión (para ella era un chollo ser Soldado; o estaba de baja médica o estaba de cantinera del bar de mandos, puesto por cierto ilegal), sin importarle destrozar la vida de un hombre inocente con familia.

f) Me alegra que esta vez la justicia haya prevalecido, aunque es una justicia relativa porque: ¿quién resarce al Cabo Primero de los años de sufrimiento hasta el veredicto absolutorio; de los problemas familiares que esto le ha provocado; de su recaída en el vicio del tabaco tras años de haberlo dejado; del quebranto económico que le ha supuesto pagar un abogado defensor quitándole comida a sus hijos...?

g) Me pregunto con temor qué hubiera pasado si la Soldadito hubiera escogido otra víctima con peor nombre que el del acusado... Es muy probable que en ese caso ahora alguien inocente estuviera en la cárcel y con la vida destrozada para siempre.

h) ¿Cuándo y quién será el valiente que detenga toda la sinrazón que convierte -especialmente en las Fuerzas Armadas- a las mujeres en diosas y a los hombres en carne presidiaria?


Un muerto y un BMR, otra vez


Ha muerto en accidente con un Blindado Medio de Ruedas (BMR), el Cabo Felipe Jasón Ospina Vélez, colombiano de nacimiento y casco azul español.

Desde aquí mi reconocimiento a los hispanoamericanos que sirven en las Fuerzas Armadas españolas y mi afecto a las familias de los muertos en acto de servicio.

domingo, 15 de junio de 2008

Se fallaron los Premios Inconformista de Oro, y yo tuve mención y ustedes no


Esa costumbre de los premios que los amiguetes blogueros se reparten recíprocamente me gusta más bien poco, para qué nos vamos a engañar a estas alturas. Sin embargo, como es de bien nacidos ser agradecidos, es norma en DCC agradecer con un discurso cada premio con el que se me honra. Esta vez me he retrasado bastante. Inconformista Severo, como único juez de inapelable fallo, tuvo a bien conceder el 15 de mayo los Premios Inconformista de Oro, y yo, que soy así de descastao, salgo ahora con el discursito de los cojones. Espero que se me disculpe la tardanza; son las obligaciones de alguien famoso como yo, que no me dejan respirar.

El caso es que he pillado cacho en el reparto, llevándome una más que merecida
Mención Especial a la Sinceridad (la famosa y ambicionada MES, o sea, que puedo decir que escribo este discurso un mes después de recibir la MES... jo jo jo, soy tan ingenioso...) A mí me hubiera gustado, más que la MES, recibir la MEBS (Mención Especial al Bloguero más Sexy), pero eso hubiera quedado sospechoso viniendo de otro hombre, y es que Inconformista Severo, aunque no lo parezca, es un hombre.

Venga, vamos con el discurso:


DISCURSO DE AGRADECIMIENTO, por L. K. de A.

Queridos amigos, es para mí motivo de orgullo y regocijo tocarme el pi... ¡No, un momento! Decía que me siento muy satisfecho de este nuevo galardón que con gusto dejaré que se cubra de telarañas en el trastero, junto a todos los demás.

Sería falsamente modesto si dijera que la Mención Especial a la Sinceridad es inmerecida. Lo cierto es que la amerito más que nadie (el verbo ameritar lo descubrí hace un par de días y me moría de ganas por usarlo), y prueba de mi indudable sinceridad es todo lo que en este discurso narraré, pésele a quien le pese.

La sinceridad -seamos sinceros- no vale para gran cosa. Si acaso, es útil para ser expulsados de cualquier partido político y para dar motivos de divorcio. En ocasiones también puede ser muy práctica para que Inconformista Severo nos dé un premio bloguero. Poco más cabe esperar de esa mal llamada virtud, por lo que desaconsejo vehementemente que hagan uso de ella.

Siempre fui muy sincero, y es eso y no otra cosa lo que explica las abundantes cicatrices de mi cuerpo serrano, ¡anda que no me he llevado hostias por culpa de la puta franqueza! Pero como lo que no mata nos hace más fuertes, pasando el tiempo me hice tan fuerte como el increíble Hulk, y además conocí a Inconformista. Permítanme, por favor, que ahora les hable de él:

La amistad que me une a este tipo empezó allá por Junio de 1944, en una playa de Normandía. Inconformista y yo fuimos los únicos supervivientes de la compañía Charlie (fíjense ustedes que en las películas americanas todas las compañías se llaman Charlie y que en todas hay un soldado Kowalski; pues bien, yo era ese soldado). Tras la carnicería, Incon y yo nos hicimos muy amiguitos, entre otras cosas porque no teníamos a nadie más. Luego apareció la lagarta aquella, una francesita llamada Valeria, y los dos la pretendimos, circunstancia que acabó con nuestra amistad. Afortunadamente, cuando Inconformista y Valeria decidieron casarse yo comprendí que había perdido y me rendí, volviendo así a ser amigo de Incon. De la lagarta, en cambio, nunca he sido amigo. Debo aclarar también que a Valeria no la llamo lagarta de modo peyorativo, sino que es conocida así por todos desde que trabajó como extra en la serie "
V" interpretando a uno de los malos: aquí la tienen en su papel.

Hoy en día siempre que voy a Barcelona por viaje de negocios, cosa que sucede unas cincuenta veces al mes, me hospedo en el hogar de Valeria e Inconformista. Esto me ha servido para comprobar que mi antiguo compañero de armas es una buena persona que hasta se ducha una vez al mes. De sus hábitos higiénicos doy fe porque una vez incluso me invitó a meterme en la bañera en su compañía.

- Perdona, amigo mío, pero es que yo sólo me ducho los días 29 de febrero- dije intentado ser amable.

- Anda, tontín, que te voy a comer tol salchichón- respondió mi amigo, que a veces se pasa de amigo.

Yo empecé a azorarme, o séase, comencé a adquirir forma de azor, lo que provocó que Inconformista añadiera:

- ¡Uy, mira cuánta pluma tienes, picarón!

La situación se estaba volviendo muy embarazosa, por lo que hice lo que hace cualquier azor embarazado: poner huevos. Puse lo menos ocho mil huevos en menos de cinco minutos. Menos mal que entonces llegó Valeria y logró dos extraordinarios propósitos: interrumpir las cochinas intenciones de su marido y cocinar una gargantuesca tortilla con ocho mil huevos de azor. Inolvidable día aquel que resume a la perfección lo buena persona que es Valeria aunque no sea mi amiga, y la enorme confianza que nos une a Inconformista y a mí.

Así que, amigo Inconformista Severo, muchas gracias por la Mención con la que me honras, pero ni por esas voy a bañarme contigo.


jueves, 12 de junio de 2008

Marchitábanse flores en otoño


(Poemita dedicado a la mujer, ese ser angelical de cuya bondad nadie puede dudar... a menos que haya conocido a alguna, claro)
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Marchitábanse flores en otoño
cuando una noche de negra tormenta
hallé la profundidad de tu coño,
hondo y sucio como sólo él aparenta.
Fue en aquella raja y su negrura
donde yo metí mi polla dura,
mas viendo que aún había holgura
y que anhelante gemías desesperada,
generoso también inserté en la cueva
un enorme y coleante pez espada
con una bicicleta roja como nueva.
De aquel triste pez nunca nadie supo
y la bicicleta jamás fue vista.
No sé, aunque lo intuyo, qué más te cupo,
porque eres genial y única artista
en eso de meterte objetos dentro.
Tienes por coño un devastador tifón
cuyo origen, principio, ojo o centro
absorbe* penes a mogollón,
siendo su calibre tan conocido
que algunas putas lo usan de patrón.
Todo hombre inocente y desprevenido
más de una vez ha explorado tu sima,
quiero creer que lo hizo con condón,
porque mira, además de que rima
tengo mis personales razones
para evitar chungas enfermedades
y cuidar de mis preciados cojones.
Me dijeron en diversas ciudades
que es popular y famosa tu vagina
por haber matado a cientos de viejos,
frecuentes y usuales veces de angina
y otras más, no menores, de infarto.
Huyendo de ti he viajado lejos
pero de risa me troncho y me parto
cuando día sí y día también descubro
que bien follada como yo te cubro
todos los varones te han cubierto,
pues tienes el coño tan abierto
que lo llaman el "7-Eleven",
fuente de la que todos beben,
complaciente y húmedo boquete
donde cualquier carajo se mete.
Ignota gruta, agujero sin fin
donde al igual que el puto pez espada
también cabe un búfalo y un delfín,
y si estás como sabes despatarrada
te entra incluso Moby Dick y otra ballena,
que aun queriéndolo no te dejarán llena.
Por más cipotes, golfa, que trajines
son tus intenciones y tus fines
seguir buscando el perfecto carajo.
Los nombres del millón de tus amantes
se inscriben en uno y otro legajo
y ahora con más motivos que antes
eres guarra por arriba y por abajo.
********
*Originalmente se leía "absorve". Los atentos comentaristas (el Monstruo de Espagueti Volador les conserve la vida largos años) me han sacado del error. Gracias.

domingo, 8 de junio de 2008

La abominable verdad sobre la Coca-Cola, según mi primo


Hay verdades insoslayables que todo gualdrapa bien documentado conoce, tales como que las hamburguesas del MacDonald's están hechas con gusanos o que ningún hombre ha pisado la Luna; pero, ¿y la Coca-Cola?, ¿qué pasa con esa bebida que es el máximo exponente del despiadado capitalismo, aunque lo quieran disimular poniéndole una etiqueta bien roja?

Cualquier mindundi sabe que la Coca-Cola desoxida tornillos, desatasca tuberías y disuelve la carne. Las evidencias de estos fenómenos son tan apabullantes como sistemáticamente ignoradas por el vulgo, que hace oídos sordos y sigue envenenándose con tan insano brebaje. Pretendo que, de una vez por todas, se despejen las dudas para aquellos gaznápiros que persisten en el error de creer que la Coca-Cola es inofensiva. Para ello paso a copipegar el estudio que mi primo, Alexander J. Kowalski (cuya objetividad no puede ponerse en tela de juicio), ha elaborado para tal fin:


LA COCA-COLA NO MOLA, por Alexander J. Kowalski

En la primavera de 1989 unos acontecimientos dramáticos conmocionaron a los 24 supervivientes de Villatorrijas (provincia de Cuenca). Esa comunidad, hasta entonces un próspero pueblo de 26 habitantes, perdió en apenas tres meses a dos de sus parroquianos más queridos: Fernando Gando, de 96 años y Fermín Clavaín, de 84.

El caso estuvo rodeado de misterio desde el principio. Francisco Torra, el Cabo de la Guardia Civil que llevó la investigación, ya retirado, lo recuerda así: "Fue un asunto extraño. ¿Dos ancianos muertos en sus casas? ¿Los dos del mismo pueblo y con un intervalo de tres meses entre fallecimiento y fallecimiento? ¿Muerte natural? ¡Ja, eso no se lo cree nadie! No, amigo, ahí había gato encerrado..."

Gracias a la perspicacia del Cabo Torra no se tardó en encontrar un nexo entre ambas muertes. En la mesita de noche de Gando se halló un vaso con restos de Coca-Cola, y en la nevera de Clavaín fue descubierta una botella familiar de la misma bebida a la que faltaban unos sorbos. Así explica el Cabo su hallazgo: "Cuando se estableció esa extraordinaria coincidencia ya no cupieron más dudas. Intenté detener a todos los vendedores y distribuidores de Coca-Cola, pero mis superiores, de un modo harto sospechoso, me ordenaron que dejara de hacer el cimbel".

¿Era el popular refresco el causante de los decesos? ¿Por qué se ordenó al Cabo Torra interrumpir su investigación? Y sobre todo, ¿por qué este extraño caso ha sido silenciado durante tanto tiempo? ¿Acaso la poderosa y multimillonaria empresa Coca-Cola ha influido para que el caso caiga en el olvido y para que la investigación se viera frustrada? Son preguntas, amigos míos de mente abierta, para las que no tenemos respuesta satisfactoria... ¿o quizá sí?

El negro telón de silencio que ocultó los funestos aconteceres de Villatorrijas no ha podido extrapolarse al caso de Germán Truño, mecánico de la casa Seat, hombre trabajador, honesto y valiente, que lejos de mentir nos dice: "Yo siempre limpio los tornillos rebeldes con Coca-Cola, ¿sabe usted? Luego les pongo un par de gotas de aceite y entran perfectamente".

No menos esclarecedor es lo que nos cuenta el fontanero Guillermo Plómez, quien asegura: "Las cañerías son cosa de hombres curtidos como yo. Me enfrento a ellas todos los días y aún no ha nacido la tubería que se me ponga chula. Un chorro de Coca-Cola y atasco solucionado. Después vierto un par de litros de salfumán, para empujar la Coca-Cola, claro".

Tampoco son raros los testimonios de personas íntegras, temerosas de Dios, que juran haber disuelto una vaca entera con una botella de Coca-Cola de dos litros. ¿Quién dudaría del testimonio de un señor o señora de misa dominical y respeto a las tradiciones cristianas?

Por si todo esto fuera poco, sabiendo como sé que hay escépticos incorregibles que desprecian las honradas afirmaciones del pueblo trabajador, expondré algunos estudios científicos que se han efectuado hasta la fecha sobre los males de la Coca-Cola. Empecemos por el insigne Profesor Seku, quien en su informe "La Coca-Cola y el influjo de la Luna" nos dice lo siguiente: "Beber Coca-Cola en noches de Luna llena es pernicioso en grado sumo, pues por efecto marea dicha bebida se sube al cerebro, de manera tal que mata ahogadas y posteriormente disueltas a 9.352.718 neuronas (neurona más, neurona menos) por cada lata de 33 centilitros ingerida".

Por su parte, el Doctor Grijánder, del Instituto Chiquito de la Calzada, afirma lo siguiente: "Beber Coca-Cola es tan perjudicial y dañino para el hígado que el bebedor promedio, al cabo de dos años, más que hígado tiene foie-gras, foie-gras de desagradable sabor dulzón que no vale ni para venderse enlatado".

Otra prestigiosa científica, la Profesora Aurora Mora, nos advierte en su ensayo "Coca-Cola, ¿con whisky o sola?" de estas trágicas consecuencias: "Se comprueba empíricamente que la Coca-Cola reduce la esperanza de vida a razón de un mes por cada litro ingerido, por lo que los grandes consumidores de esta bebida mueren jóvenes. En casos extremos de consumo abusivo la esperanza de vida del sujeto viene expresada en números negativos, habiéndose registrado ejemplos de personas que llegaron a morir incluso décadas antes de haber nacido".

También el Doctor Patráñez tiene mucho que decir sobre el famoso refresco en cuanto a su capacidad lesiva. Dada la amplia experiencia clínica de este médico (no olvidemos que estuvo recluido en un hospital psiquiátrico durante más de tres décadas) su estudio es digno de especial atención: "El consumo habitual de Coca-Cola produce, además de gases, los siguientes cuadros:

- Repampanitis ocular trifásica.

- Licuefacción ortogonal de los tejidos blandos, ocasionalmente agravada con reblandecimiento de los tejidos duros.

- Intrusión anal irreversible.

- Oclusión rectal por fibrosis pedorreica.

- Desprendimiento glandular hiperbóreo.

- Albaricoqueo ataráxico de la epidermis.

- Pie de atleta.

- Dedos de pianista.

- Cintura de avispa.

- Codo de tenista.

- Ojo de lince.

- Caca de la vaca.

- Estupefacción ventricular que, en casos graves, degenera en triquiñosis pulmonar organoléptica.

- Un sinfín más de horribles enfermedades, casi todas mortales o altamente incapacitantes".

Terminaré mencionando las inolvidables palabras del gran Don Wenceslao Casquero-Ceñidor de Hinojosa y Perales:

"Dos cosas malas hay en la vida: la Coca-Cola y la cabrona de mi suegra"

Alexander J. Kowalski, presidente de Pepsi España S.A.

lunes, 2 de junio de 2008

El día que mandé callar a mi superior (jerárquico)


Me apetece contarlo, caramba. Es una de esas anécdotas militares que se atesoran para contar a los nietos, y yo, al paso que voy, tengo crudo poder contárselas. Hoy van a ser ustedes mis nietos, jódanse:

Empecemos aclarando que Miguel Calle y este cabeza de chorlito somos habitualmente confundidos por nuestros oficiales. Ambos somos Cabos Primeros, morenos, guapísimos, tenemos la misma estatura, idéntico buen porte... (y no se lo cuenten a Calle, pero mi chorra mide cinco centímetros más que la suya. Claro que eso lo desconocen nuestros jefes).

Aquel día, Calle (el de la chorra con desventaja de cinco centímetros) y un servidor (el de la chorra que Príapo hubiera querido para sí) asistíamos al Teniente X en un ejercicio de tiro con fusil. Pónganse en situación, por favor: "EN POSICIÓN DE TENDIDO. VEINTE CARTUCHOS. CIEN METROS.TIRO A TIRO. INTRODUZCAN CARGADOR. CARGUEN. QUITEN SEGURO. APUNTEN. A DISCRECIÓN. ¡FUEEEE... GO!"

PUM... PUM... PUM, PUM, PUM, PUM, PUMPUMPUMPUMPUMPUMPUM... Ea, ahí tienen veinte fusiles vomitando balas. En las películas suena a cosa de risa, pero si están ustedes familiarizados con las armas de fuego sabrán que veinte fusiles disparando a la vez provocan un ruido ensordecedor. Si en ese momento el instructor quiere hacerse oír sobre el estruendo debe gritar muy alto.

Ahí estamos cuando un Soldado levanta la mano, indicando así que su arma ha sufrido una interrupción. Mi compañero, sosia según algunos, y amigo según yo, acude oportuno y servicial como es él y se pone a ayudar al Soldado en apuros. Cuando el Teniente lo ve empieza a gritar sobre los estampidos fusileros:

- ¡Kowalski! ¡Kowalski, déjalo solo! ¡Es un profesional, Kowalsi, déjalo que lo resuelva él solo!

Calle, puesto que no se llama Kowalski sino Calle, pasa de las órdenes del Teniente y sigue a lo suyo. El Teniente se encabrona:

- ¿No me oyes, Kowalski? ¡QUE LO DEJES SOLO TE ESTOY DICIENDO!

Entonces yo, el verdadero Kowalski, que estaba a unos metros tras el Teniente y hasta entonces había presenciado la escena algo confuso, me di cuenta del error del Teniente y empecé a gritar a pleno pulmón (para sacarlo de su error):

-¡CALLE, MI TENIENTE, CALLEEEEEEEEE!

El Teniente me miró, SE CALLÓ, se acercó a mí y, en voz baja, se puso a darme explicaciones de por qué se comportaba así.

Fue un momento glorioso, créanme.