AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Ni se puede ser más puta ni más imbécil


El título de este vómito se refiere a la puerca criminal que le meneó la polla un par de veces al pobre retrasado conocido como Jesulín de Ubrique. El infeliz retardado convalecía -no recuerdo si de una cogida de un toro más listo que él (lo que no tendría nada de asombroso) o de un accidente de tráfico- cuando una enfermera más puta de lo que tradicionalmente son todas las enfermeras decidió que ese gilipuertas oligofrénico sería para ella. O mejor dicho: la tía zorra decidió que el dinero del tontito sería para ella. María José Campanario, se llama la muy puta.

Se habla mucho de la otra puerca llamada Belén Esteban, ex del toricida idiota, tan aficionada ella a las exclusivas y a los progromierdas donde enseñará sin el menor rubor hasta el hígado siempre y cuando le paguen lo bastante, pero parece que la gorda de la Campanario pasa desapercibida. ¡Ja!, la Marijose es de las que las mata callando. ¡Menudo zorrón desvergonzado es la Campanario, que dio el campanazo al liarse con el subnormalito torturador de toros!

La otra, la Estebanilla, es una golfa que va por derecho. Se la ve venir y eso siempre es una ventaja que se agradece. Además tiene cara de zorrón, que es como una bandera de guerra que no deja lugar a confusiones. La otra en cambio es más peligrosa, porque va de gordita buena, saltándose la Convención de Ginebra, que especifica que las partes beligerantes deben estar adecuadamente identificadas -¿o era el Convenio de La Haya?-. Menuda elementa la campanera, tanto en Ginebra como en La Haya.

La Esteban, puta como es, ha tenido la decencia de aprovecharse sólo del tonto Jesulín y de las cadenas de televisión (alguna pública habrá y eso queda en la conciencia de todos); pero la otra... ay, lo de la otra es que no tiene nombre.

Y es que la delincuente Campanario, no contenta con el campanazo de enredar al deficiente Jesulín, se ha metido en una trama de corrupcion de la sanidad pública para que a su señora madre le concedan una pensioncita, madre que por cierto no trabajó en su puñetera vida y que por lo tanto no podía tener derecho a esa prestación que -no lo olviden- pagamos todos los currantes.

La desvergüenza es tan grande que me faltan adjetivos, y mi mala uva es tan deprimente que no voy a molestarme en consultar diccionarios. Es que una cosa es ser puta y otra cosa es querer hacernos pagar el puterío a todos.

Pues nada, que la han pillado de marrón, junto a otros veintitrés pájaros, y el fiscal pide para ella cuatro años y seis meses de cárcel... pero tengo la vomitiva sospecha de que esta golfa no va a pisar la cárcel. Hace mucho lo expresó muy bien cierto señor al decir aquello de:


Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.
Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Sabio, Don Paco de Quevedo y Villegas. Ojalá esta vez se equivoque y veamos a la señora millonaria de un torero oligofrénico entre rejas. Eso nos demostraría que existe un sucedáneo de justica... pero sigo pensando que el poderoso caballero don dinero hará su sucio y amarillo trabajo.

Si me equivoco háganmelo saber, y me darán una alegría.

lunes, 27 de octubre de 2008

Belicosa declaración de intenciones


Hoy me han presentado a dos gemelitos de diez meses. En un impulso me he arrodillado ante uno de ellos y le he tocado la barriga, y el muy canalla se ha reído. Eso me ha dado valor para tomar en brazos al otro, que se ha mostrado encantado y me ha cogido un dedo con la intención de metérselo en la boca. Y aunque no lo parezca (ni lo entiendan), todo eso está muy relacionado con lo que voy a escupir a continuación:

Estoy harto de casi todo el mundo. Me gusta leer blogs porque la Red me da la oportunidad de seleccionar hasta cierto punto qué información quiero recibir y qué información omito. Pero esto es una cobardía; no se puede ir cerrando los ojos ante lo que nos molesta y creer ingenuamente que lo que aceptamos mirar es todo lo que existe. Por eso disfruto dando bofetadas, con razón o sin ella, en forma de comentarios incendiarios. Es bueno que la peña piense, aunque ocurre que a mayor fama de un blog, menor es su capacidad crítica. O eso me parece ver.

Luego está la demagogia políticamente correcta: ¡no te atrevas a decir B cuando la corriente mayoritaria te exige decir A! ¡Pensemos todos igual! ¡Caminemos en rebaño bajo el miedo de ser mordidos por los perros pastores, esos perros pastores que no saben lo que es pagar una hipoteca! ¡Seamos dóciles corderitos mientras nos escupen en la cara los pastores!

Estoy cansado de los blogs que cuando tienen siete lectores ponen publicidad. Y también estoy cansado de los blogs que cuando tienen dos mil trillones de lectores ponen publicidad. Estoy cansado de la publicidad y de los blogs que se dedican a copipegar. Por eso hoy daré un buen recorte a mi exagerado blogroll, o blogrol, o blogrrol, o blogorrollo. O como cojones se diga. En una bitácora se escribe, se crea algo, sea mejor o peor. Copiar lo que otros han publicado antes sabe hacerlo hasta mi gato, y si tú no eres capaz de escribir (crear) por ti mismo, entonces eres prescindible, superfluo, banal. Nadie te echará de menos cuando palmes, salvo cuatro gilipollas acríticos que tampoco serán recordados cuando la espichen. ¡Usad la cabeza, coño!

Estoy cansado de políticos corruptos, de banqueros y empresarios que manipulan a gobernantes, de gobernantes que se dejan manipular, de jóvenes que no saben escribir, de niñas cuya aspiración es liarse con un millonario, de millonarios que me imponen normas de conducta...

Y me agota tanto silencio. Eso quizás es lo peor. El anuente silencio me da miedo. Es como cuando ves una peli de intriga y la banda sonora se silencia en un momento chungo, y entoces ya sabes que hay un susto inminente, ¡pero nadie osa romper ese silencio!

Así que aquí dejo mi belicosa declaración de intenciones: os voy a seguir dando por el culo, y voy a hacerlo con gusto. No esperéis que yo sea vuestro amigo, ni creáis que por que yo os enlace a vosotros o vuesas mercedes me enlacen a mí nos vamos a chupar las pollas. Si os tengo que decir que la habéis cagado os lo diré, importándome un bledo que a mí me lean dos y a vosotros cien.

Y esto, aunque no lo creáis, tiene mucho que ver con tocarle la barriguita a un bebé y hacerlo reír. Me gustó esa risa, coño, y me toca los cojones pensar que dentro de un par de décadas algún subnormal le quitará esa risa enseñándole un mundo lleno de mierda y de soplapollas que se comen el nardo endogámicamente. Yo no quisiera que un hijo mío fuera así de pavo.

viernes, 24 de octubre de 2008

Historia de la oveja que abandonó el rebaño


-No te juntes con la Oveja Solitaria, querido Norit.

Todos los días el mismo consejo maternal. A veces Norit preguntaba a su madre por el motivo de tan insistente recomendación, pero su madre, sin entrar en más detalles, le respondía siempre:

-Querido Norit, las ovejas vamos en rebaños, de igual modo que las abejas van en enjambres. Siempre ha sido así y así ha de ser siempre.

Norit no quedaba muy satisfecho con esa explicación, pero la aceptaba de buen grado porque su instinto le indicaba que debía mantenerse unido al grupo. Sin embargo la Oveja Solitaria ejercía una misteriosa atracción sobre Norit. ¿Por qué la Oveja Solitaria se alejaba del rebaño? ¿Qué la hacía diferente?

Un día el joven Norit sintió un dolor agudo en una pata. Vio a una abeja luchando por desprenderse de su pata, desgarrándose el abdomen puesto que su aguijón de punta arponada no era fácilmente extraíble.

-¿Por qué me has picado, abeja mala?

-Lo siento. Creí que me ibas a pisar, borreguito. Te he picado porque así me lo dictó el instinto. Veo ahora que eres bueno, pero el daño ya está hecho. Si quieres venganza piensa que la picadura ha sido también mi suicidio, pues cuando una abeja pica por primera vez es también la última. Mírame, pequeño corderito: estoy partida en dos. Me muero. Yo no quería morir, pero el instinto me hizo picarte a la menor señal de alarma.

A pesar del dolor de la picadura, Norit se apiadó de la moribunda abeja y quiso hablar con ella mientras agonizaba:

-Mi mamá simpre me dice que debo estar en el rebaño, al igual que vosotras, las abejas, siempre estáis en el enjambre.

-¡Qué tontería!- respondió la abeja- Bien es verdad que migramos y formamos panales mediante los enjambres, pero aparte de eso cada una va por libre buscando alimento y descubriendo nuevas rutas de flores. Las abejas exploradoras somos tan necesarias como la reina, y debemos ser aventureras, por el bien común.

La abeja murió sin darle tiempo a Norit de hacer más preguntas, pero esa misma noche Norit habló con su madre:

-Mamá, de mayor quiero ser una oveja exploradora. Las abejas tienen abejas exploradoras; no van siempre en enjambres.

-Bueno, hijo, cómete toda la cena para ponerte grande y ya hablaremos cuando seas mayor.

A la mañana siguiente Norit se separó discretamente del rebaño y se acercó a la vieja y denostada Oveja Solitaria. Así le habló:

-Señora Oveja Solitaria, mi madre me tiene prohibido acercarme a usted, pero necesito saber por qué usted es diferente.

-Tú eres el pequeño Norit, ¿verdad? Mírame, pequeño, mírame y dime qué ves.

-Veo cicatrices, señora Oveja Solitaria. Supongo que son debidas a las mordeduras de los perros pastores. Debieron de morderla mucho cada vez que usted se alejaba del rebaño.

-Te equivocas, joven Norit. Los perros pastores suelen tratarme con respeto. Casi todas las señales que ves se deben a mordeduras de nuestros congéneres. Entre las ovejas abundan los celos, las envidias y la incomprensión. Es duro ser una oveja disidente.

-Pero entonces, señora Oveja Solitaria, ¿por qué no se une al rebaño?

-Verás, joven y atrevido Norit: cuando yo era un inocente corderito como tú, me convencieron de que nunca debía alejarme del rebaño por temor a los lobos.

-¡Los lobos comen ovejas!- dijo histérico el pequeño Norit.

-Sí, eso me dijeron también a mí. Hasta que una noche me perdí del rebaño y un lobo me alcanzó.

-¿Y qué pasó, Oveja Solitaria, qué pasó?- preguntaba frenético el ingenuo borreguito.

La anciana Oveja Solitaria se pensó largamente la respuesta, para acabar diciendo:

-Lo que pasó eres demasiado joven para entenderlo, amiguito Norit. Sólo dile a tu madre que aquella noche eché el mejor polvo de mi vida.

miércoles, 22 de octubre de 2008

El erizo loco


Acabo de estar en la tienda de animales donde compro cosas para Gusifluky. Siempre que salgo de ese lugar lo hago con la conciencia sucia, como si fuera un criminal.

Hoy no había implorantes gatos maullando su libertad desde una jaula, pero había perros que me miraban lastimeramente suplicando una vida mejor. ¡Odio eso! Joder, cómo lo odio... Parece que te piden explicaciones por estar ahí, enjaulados y cagando sobre trozos de periódico. ¿Qué culpa tengo yo de que estén ahí? ¿Qué podría hacer para aliviar su sufrimiento? Si los saludas y metes un dedo entre los barrotes es peor, porque te lamen agradecidos y menean la cola, esperanzados supongo. Cuando te alejas se te quedan mirando, como preguntándose qué hicieron mal. A ver quién es el guapo que les explica que ellos no han hecho nada mal, sino que el mundo funciona mal desde el principio y que a ellos les ha tocado la peor parte.

Como ya estoy curtido en estos trances hoy evité prestar atención a los cachorros, así nos ahorramos un mal rato todos. Sin embargo, bajo la atenta observación de un loro, me he quedado hipnotizado mirando una urna en la que un pequeño erizo daba vueltas infinitas.

En el centro de la urna había un comedero diminuto. El erizo daba vueltas alrededor del comedero, y lo hacía muy deprisa, como si llegara tarde a alguna parte. Con la aquiescencia del señor loro he seguido mirando al desgraciado erizo durante un buen rato. El infeliz animalillo seguía corriendo y corriendo en círculo, siempre al mismo ritmo veloz, persiguiéndose a sí mismo.

Ha enloquecido, pensé.

Y luego, de vuelta a casa, he seguido pensando. He pensado que yo, al igual que el erizo, también doy frenéticas vueltas a un comedero. Pero hay una notable diferencia entre el erizo y yo: él lo hace porque no puede hacer otra cosa; yo lo hago porque no me atrevo a hacer otra cosa.


martes, 21 de octubre de 2008

Merkel la ñoña y Sarkozy el sobón


Actualización (22-10-08): Bueno, pues no. Desde Berlín dicen que todo ha sido un bulo.

¡Mwajajajaja…! Me parto de risa con las ocurrencias de algunos capitostes. Según el elpais.com la canciller alemana Angela Merkel se ha quejado, embajada mediante, de los modos demasiado amigables del presidente gabacho, Nicolas Sarkozy.

Parece ser que la puritana señora se siente incómoda por los sobeteos, palmaditas y besuqueos del francés. Me hubiera encantado ver la cara de Sarkozy cuando el embajador alemán le ha hecho llegar el mensaje de su jefa. Imagínense la escena:

-Esto… a ver cómo se lo digo, señor presidente… bueno, la cosa es que en Alemania nuestras manos no son tan largas como las de ustedes… No sé si me he explicado- dirá el embajador.

Sarkozy se mirará las manos y las comparará discretamente con las del alemán, observando –eso es seguro- que las del embajador son más grandotas que las suyas.

-Señor embajador, no entiendo un carajo de lo que pretende decirme. Sea claro.

-¡Que a la canciller Merkel le repatean sus manoseos, hombre! En la próxima reunión, que corra el aire, silvuplé.

Qué glorioso momento, pardiez.

Vamos a ver, señora canciller, yo comprendo que le molesten los magreos de Sarko. A mí se me ponen los pelos de punta sólo de pensar en la proximidad física de semejante personaje. Sí, me solidarizo con usted, peeeero, usted es la representante de Alemania ante el mundo, y usted se tiene que relacionar con gente de diversa cultura, con costumbres que van desde la A a la Z. Va en el cargo, señora. Y en el sueldo.

¿Se ha parado usted a pensar, mi estimada señora, lo ofensiva que su queja de colegiala ñoña puede resultar a los franceses? Cuando se dio la lección de diplomacia usted estaba de cuartelera, parece.

Y, por supuesto, no quiero ni pensar que sus reparos se deban a la sospecha de intenciones libidinosas por parte del presidente francés. Tenga usted en cuenta, querida Angela, que monsieur Sarkozy ya anda más que servido con ese bello zorrón cantarín con el que se ha casado. No es por desmerecerla a usted, señora canciller, pero la verdad es que no hay comparación. (Sí, yo también me perdí la lección de diplomacia, pero a mí se me disculpa porque en lugar de canciller alemán soy un simple cabeza de chorlito español).

Pues eso, Angelita, que no pasa nada porque te toquen un poco, mujer. Cuando te acostumbres, hasta te dará gustito. Verás qué bien, tonta.

lunes, 20 de octubre de 2008

Merecida mamada


Javi (el de la osera) es un buen amigo, aunque lógicamente hay muchos puntos en los que estamos en desacuerdo. A pesar de eso me llama la atención que en bastantes ocasiones durante nuestra andadura bloguera hemos coincidido escribiendo sobre lo mismo o pisándonos las entradas y desanimando al otro para repetir el mismo asunto, incluso cuando llevábamos semanas sin vernos y nunca habíamos hablado de esos temas coincidentes. Es asombroso, sobre todo si añadimos que hemos sido criados en ambientes culturales bien distintos. Quizá es que la profesión que compartimos nos une más de lo que queremos creer.

Esta tarde salí a la calle con un cuaderno de notas encima. Buscaba un bar tranquilo donde empezar a escribir una entrada acerca de la última garzonada -dicho sea de paso, hubo un tiempo en que admiré a Garzón tanto como hoy lo aborrezco-, pero he vuelto a casa con el cuaderno en blanco. Hay veces que las ideas no cuajan.

Pues llego a casa y... ¡sorpresa! Javi ha dicho mucho más de lo que yo hubiera dicho, y además lo ha hecho mejor de lo que yo hubiera podido:

ESTE TÍO ES TONTO, por Javi (de la osera).

sábado, 18 de octubre de 2008

El puñado de Justicia


El caminante llega hasta la pasarela:

-Ey, miserable, presenta tus posesiones y rinde ofrendas si quieres pasar a la ciudad- dijo la soldada que custodiaba la pasarela.

-Traigo un pellejo lleno de Feminismo- respondió el asustado transeúnte.

La soldada puso a prueba ese pellejo para comprobar si el desgraciado tenía razón, y al pinchar con su espada el pellejo, este derramó su contenido, perdiéndose así todo el Feminismo que contenía.

-¿Qué más traes, hombre vil?- preguntó impertérrita la soldada.

-Traigo un saco repleto de Igualdad, señora- contestó trémulo el infeliz.

La soldada desconfió del hombre y, para comprobar su veracidad, descargó dos mandobles sobre el saco, haciéndolo trizas y desparramando toda la Igualdad.

-¿Qué te queda ahora, hombre?

-Señora, me queda una faltriquera con algo de Justicia. No me la quite usted, por favor se lo pido, que es para la reina.

La soldada consideró que ya había cumplido con sus obligaciones y dejó pasar al hombre. El hombre prosiguió su camino, cuyo fin no era otro que rendir pleitesía a su reina. Cuando estuvo frente a ella se postró y le tendió lo único que le quedaba: la faltriquera con un poco de Justicia.

-¿Esto me traes, mísero gusano? ¿Qué esperas que haga tu reina con apenas un puñado de Justicia?- dijo la reina con su habitual soberbia.

-Pero Majestad...

- ¡Quemadlo vivo! ¡Descuartizadlo!

-¡Majestad, con ese puñado de Justicia lo tiene todo y no necesita Igualdad ni Feminismo! ¡Majestad...!

Lo quemaron vivo y lo descuartizaron. El puñado de Justicia simplemente se perdió.


viernes, 17 de octubre de 2008

Anúnciese en DCC (si tiene pelotas)


Yo también me subo al carro de la publicidad. Me parece indigno, pero la hipoteca me está asfixiando y tengo un gato que alimentar. Sí, pondré publicidad en DCC, pero pasando de AdSense y de esas ideas de pobres, porque el potencial de esta bitácora se merece hacer las cosas a lo grande.

Con un share de dos o tres lectores diarios (lector más, lector menos) bien me puedo permitir imponer unas tarifas abusivas. Si es usted un mindundi, si no es usted lo que las prostitutas llaman caballero solvente, olvídese de publicitarse en DCC. Bueno, si es una dama también puede publicitarse, (mientras sea solvente, claro).

Imaginemos que usted quiere hacer famosos sus murciélagos disecados, esos mismos que nadie compra ni para rodar documentales. Pues yo escribo una entrada en la que hablo de sus maravillosos murciélagos disecados, contando por ejemplo que he llenado con ellos el techo del salón y que me suponen un éxito social al recibir invitados. Esto iría en la categoría de "Recuerdos y experiencias". (25.000 €).

Supongamos ahora que usted pretende vender alargadores de pene. Pues muy bien, oiga, habrá quien los necesite. Yo puedo ayudarle escribiendo una entrada en la que cuente que un amigo los ha probado - daré nombre y apellidos opcionalmente- y que desde entonces su esposa ha dejado de ponerle los cuernos. Incluso puedo decir que ahora las putas le pagan a él, agradecidas y satisfechas. La entrada estaría en el apartado que llamo "Ajustes de cuentas". (25.000 €, con un recargo de 75.000 € más si doy nombre y apellidos del supuesto cliente, porque de algún modo se me tiene que compensar que me partan la cara).

¿Que quiere usted vender productos para gatos? Perfecto. Para eso tenemos a Gusifluky, quien en una imaginaria conversación conmigo alabará sus collares antipulgas, o sus ratones mecánicos, o su pienso, o su arena absorbente, o lo que sea que comercie usted. Iría en la categoría llamada "Diálogos con mi gato". (300.000 €. Admito que el precio de estos anuncios es caro, pero hay que tener en cuenta que Gusifluky es una estrella mediática).

¿Y si de lo que se trata es de hacer guerra sucia a la competencia? Tengo lo que necesita. En la categoría "Críticas sulfúricas" echaré sapos y culebras contra las marcas que usted, estimado cliente, me señale. (25.000 € por cada marca contra la que escupa veneno, así como el compromiso firmado del anunciante para hacer frente a las indemnizaciones por posibles demandas).

Ahora vamos a suponer que usted vende cogorcios recalcitrados de luxe. Estupendo, no tema que su producto caiga en el olvido, pues para eso tengo el apartado "Reflexiones de un chorlito", en el que sesudamente reflexionaré sobre lo feliz que sería si tuviera un cogorcio recalcitrado de luxe, y me preguntaré asombrado -como un Íker Jiménez cualquiera- cómo es posible que la sociedad no conozca y anhele desesperadamente tan imprescindible... cosa. (40.000 €).

Si el anunciante tiene otras ideas estoy seguro de que podremos llegar a un acuerdo. Puede escribirme a mi correo electrónico, y yo le responderé -5.000 euracos la respuesta- proporcionándole mi número de teléfono. Así podremos concretar detalles -1.000 € cada llamada que atienda, y 500 más por cada minuto de conversación-. (Si no llegamos a ningún acuerdo se me abonarán 10.000 € en concepto de indemnización por pérdida de tiempo y molestias sufridas).

Muchas gracias por su GRATUITA atención.

Atentamente: Leónidas K. de A., gerente de DCC Publicidad.



(Agradecido a los Micro$i€rvo$, por la inspiración).

martes, 14 de octubre de 2008

Radiografía de un coño matrícula de honor


Un buen amigo las llama así: coños matrícula de honor. Se refiere a esas chicas de excepcional belleza y duchas en las artes amatorias. O dicho más llanamente: esas tías buenas que son máquinas de follar.

Para ser un coño matrícula de honor -también se le puede llamar coño cum laude- no basta con estar buena ni con follar bien; hay que estar soberanamente buena y joder como una diosa ninfómana. Estimo que no merece el cum laude ni el uno por mil de la población femenina, y paso a explicar por qué:

Cuando digo "soberanamente buena" no hablo de una chica mona, linda, bella, ni nada de eso, no. Hablo, más exactamente, de esas mujeres con las que da vergüenza ir por la calle porque todo el mundo las mira y te meten en líos porque su sola presencia revoluciona a los gallos y genera trifulcas en el gallinero. Dan ganas de meterlas en una urna, como si se tratara de tesoros destinados a la íntima contemplación. Son tan bellas que uno desea mirarlas en soledad, porque verlas hace fluir lágrimas de emoción en el más insensible de los hombres, y a ningún hombre le gusta llorar en público.

Y cuando digo que folla como "una diosa ninfómana" no me refiero a que folle bien y esté dispuesta a todas horas, no. Me refiero a una de esas hembras lascivas que siempre quieren más; que idolatran el falo de su macho; que mojan las bragas al imaginarse cubiertas de semen; que se corren sintiendo las convulsiones del pene en su mano mientras eyacula cuando ellas lo menean salvajemente... y, por supuesto, en lugar de náuseas experimentan placer al recibir la corrida de su hombre en la boca.

Hay muy pocas mujeres que reúnan todas estas características, pero las hay. Hasta aquí hemos hablado de sus (relativas) virtudes. Hablemos ahora del lado oscuro de los coños cum laude.

Al coño cum laude no le interesan los hombres guapos, salvo para ponerle los cuernos ocasionalmente a su hombre. Tampoco le importan los hombres interesantes que tienen algo que decir, salvo como caprichos exóticos con los que ponerle los cuernos extraordinariamente a su hombre. ¿Qué busca, pues, el coño matrícula de honor?

El coño matrícula de honor busca estatus social. Quiere dinero o fama, y a ser posible ambas cosas a la vez. El estatus -sea eso lo que sea- no debería basarse en algo tan trivial como el dinero o la fama, pero no intenten hacérselo comprender a los coños cum laude, que a fin de cuentas son prostitutas acogidas y protegidas por esta mierdosa sociedad que estamos haciendo entre todos.

Otro defecto del coño matrícula de honor es su escasa esperanza de vida: unos treinta años, treinta y cinco a lo sumo en el mejor de los casos. A partir de entonces ven con horror que dejan de ser anhelados coños y se convierten en simples zorripuercas. Mueren. Pasan a ser zombies. Entonces los deseados concejales, alcaldes, empresarios millonarios, banqueros, todos se burlan de ellas y las señalan por la calle diciendo "mira, a esa me la follé yo".

Lo peor que le puede pasar a un hombre modesto es enamorarse de un coño matrícula de honor.

Lo peor que le puede pasar a un coño matrícula de honor es que un día mire atrás y se dé cuenta de que ya no es nada.

domingo, 12 de octubre de 2008

Dándole vueltas a la olla


Me da mucho por culo el desgraciado asunto de Neira y demás personajes, y seguramente por razones que ustedes no se imaginan. O sí, si me llevan leyendo desde hace rato. Por cierto, lamento mucho que me lean desde hace tiempo: leer DCC no debe de ser una grata experiencia casi nunca. ¿Es que no os cansáis de tanto veneno y tanta mala leche? Bah, vosotros sabréis. Que os den.

La hija de Edu está hospitalizada, y ya es la segunda vez. Esa chica tiene veinticuatro años y serios problemas de salud. Yo no la conozco, pero a su padre sí, un poco. Es el camarero del mesón que hay cuatro pisos bajo mi domicilio, y nos caemos bien. Es mutuo; esas cosas se notan. A veces discutimos amistosamente porque se empeña en cobrarme menos de lo que debo, y a mí eso me revienta porque no me gusta que me hagan favores que no he pedido. Si alguna vez van a ese mesón pidan una de sus pechugas rellenas, que no se arrepentirán. Se llama "La Terraza", en San Fernando, y no me han pagado nada por escribir esto. De hecho nunca sabrán que lo escribí.

Un compañero que ha vuelto de una comisión de servicio en Ceuta dice que soy famoso, porque allí un Coronel habló de mí en relación al incidente de Perejil, del año 2002. En realidad no soy famoso, porque el Coronel conocía la gesta y sabía que la protagonizó un Cabo Primero, pero desconocía el nombre del Cabo Primero. Mi compañero mencionó mi nombre, pero me juego con ustedes lo que quieran a que ese Coronel ya no se acuerda, si es que en algún momento prestó atención a lo que mi compi Miguel le decía. A mí me gustaría contarlo todo con pelos y señales, pero no me atrevo. Alguien anda escribiendo un libro y ya me ha dicho dos veces que quiere mi testimonio sobre aquella aventura. Ese alguien no va a tener huevos para contarlo todo, así que paso de él. Cuando yo pase al retiro (allá por el año 2040 aproximadamente, si vivo para entonces, cosa que dudo mucho) lo contaré todo, y será una colección de detalles interesante para los historiadores. Creo. ¿Qué pasó aquella madrugada en Paloma Alta? Pasaron cosas buenas (sorprendentemente buenas), y cosas no tan buenas. Para más detalles, nos vemos en el 2040. Mwajajaja...

Escribir un blog como este, en el que hablo de lo que me sale de las pelotas cuando me sale de las pelotas, es una experiencia muy instructiva. Veo que la entrada anterior se la suda a los lectores habituales, sin embargo para mí presenta unas sugerencias interesantes. En cambio, cuando publico una mamarrachada cualquiera, no faltan los comentaristas a favor o en contra. La peña es gilipollas. Todos sois gilipollas. Yo soy gilipollas también, claro. Se me acaba de ocurrir una encuesta...

sábado, 11 de octubre de 2008

El amable mensaje de la criatura de aspecto tosco



Hace poco la lectura de un libro me hizo sonreír de esa manera natural que empleamos cuando estamos a solas y por lo tanto no debemos preocuparnos de caer bien a nadie, ni de buscar complicidades, ni de despertar empatía. Una sonrisa con cara de bobo. Una sonrisa de las buenas. El libro era El cerebro de Broca, de Carl Sagan, y el fragmento concreto es este:

"Así es como contamos del uno al diez. Estos son los números atómicos de cinco elementos -hidrógeno, carbono, nitrógeno, oxígeno y fósforo- que consideramos interesantes o importantes. Estas son algunas formas de juntar los átomos: las moléculas adenina, timina, guanina y citosina y una cadena compuesta por azúcares y fosfatos alternados. Estos bloques moleculares pueden juntarse a su vez formando una larga molécula de ADN cuya cadena cuenta con unos cuatro mil millones de enlaces. La molécula es una doble hélice. De alguna manera, esa molécula es importante para la criatura de aspecto tosco del centro del mensaje. Esa criatura mide 14 longitudes de onda, o unos 176 cm de altura. Existen unos cuatro mil millones de esas criaturas en el tercer planeta de nuestra estrella. Hay nueve planetas en total -cuatro pequeños en el interior, cuatro grandes en el exterior y uno pequeño en el borde. Este mensaje les es radiado desde un radiotelescopio de 2.430 longitudes de onda, o 306 metros de diámetro. Sinceramente suyos".

Es una versión algo floreada del
mensaje que en 1974 la humanidad envió desde el radiotelescopio de Arecibo, Puerto Rico, al cúmulo de estrellas M13, que tiene un millón de soles. Tardará en llegar unos 24.000 años, y de producirse una respuesta esta llegaría a la Tierra alrededor del año 50.000 de nuestra era. Por supuesto, se trató más de una demostración tecnológica que de un intento serio de comunicación con inteligencias extraterrestres. Con todo y con eso me encanta la idea.

Al usar un lenguaje matemático no resulta presuntuoso esperar que una sociedad avanzada lo pueda descifrar, pues las matemáticas no son un invento humano, sino más bien el idioma de la naturaleza, y por lo tanto universal. Lo que los humanos hacemos es descubrir ese idioma, no crearlo. Si una sociedad extraterrestre dispone de tecnología de radio para interceptar nuestro mensaje, sin duda también tiene los necesarios conocimientos matemáticos para desentrañarlo. (Este párrafo lo sometí al criterio de
una matemático y le puso algún pero. Ojalá tenga a bien ilustrarnos mediante los comentarios).

En cualquier caso, creo que es un sueño común de todas las personas el poder establecer contacto con civilizaciones extraterrestres. Los cálculos que hacen los astrónomos acerca de la posibilidad de vida inteligente y tecnológimente avanzada en alguna parte del Universo no son del todo pesimistas, aunque la posibilidad de viajes interestelares queda descartada. Aun viajando a la velocidad de la luz (lo que parece ser el límite máximo impuesto por la naturaleza) estaríamos hablando de viajes de cientos de años de duración, en el mejor de los casos. Y sin embargo...

Hace apenas un siglo parecía imposible viajar a la velocidad del sonido, y es algo que hoy tenemos más que superado. Tal vez sea ingenuidad o pura ignorancia en física, pero mi atrevida opinión es que aún sabemos muy poco sobre el Universo, y lo que hoy nos parecen límites infranqueables quizá no lo sean dentro de cien, quinientos o dos mil años. Sí, ya sé que la Teoría de la Relatividad explica que es imposible superar la velocidad de la luz, pero también es una Teoría que abrió las puertas para una física revolucionaria. ¿Por qué no puede haber nuevos descubrimientos que a su vez revolucionen lo que ya se sabe según la Teoría de la Relatividad? Desde mi infinita ignorancia creo que resultaría prepotente considerar que después de la relatividad einsteniana no puede haber nada igualmente novedoso, aunque desconocido hoy por hoy.

Es que, ¿saben ustedes?, no soy una persona lo que se dice optimista, pero sí me gusta soñar, ¿a ustedes no?

Y ahora, un toque de humor. En este vídeo nos hablan de la respuesta que los extraterrestres nos dejaron en 1991... en un campo de trigo, cómo no. El vídeo está sacado de algún programa tipo Cuarto Milenio, así que, por favor, no se lo tomen en serio:






miércoles, 8 de octubre de 2008

Mira, mamá, ¡sin comas!


Llego a casa a las diez de la noche cansado hasta los huevos joder me cago en mi jefe y en el puto tráfico.

Mi mujer me habla me dice no sé qué de la cena fría y que los teléfonos están para algo y yo no le hago ni puto caso a esa gorda fofa gritona maldito el día que me casé con ella pero si me divorciara ahora me hundo en la miseria.

El crío llora porque se habrá cagado o porque tiene hambre o simplemente porque quiere joderme la vida más aún y me doy cuenta de que se me ha puesto tan mala hostia que se me ha quitado el hambre.

Me voy al bar a tomar unas cervezas y la cerda hija de puta se queda llorando ella siempre llora por todo y el puto crío también llora siempre por todo y estoy hasta los huevos de que todo el mundo llore por todo y me cago en san dios nadie hace nada por cambiar las cosas.

En el bar no llora nadie pero esos cabrones no paran de gritar gol y uy como mariquitas y árbitro cabrón y me gustaría matarlos a todos menos a esa zorra morena que está con el gilipollas baboso que no la mira a los ojos porque la guarra lleva un escote que te cagas y me empiezo a poner cachondo hostias cómo me gustaría cargarme a todos estos imbéciles y ponerlo todo perdido de sangre y después follarle el culo a esa calientapollas de mierda qué se habrá creído la tía asquerosa por mucho escote que enseñe voy a llamar a Carmina coño.

Carmina la chupa de vicio y le gusta que me corra en su boca y nunca escupe nada es una mujer encantadora pero últimamente me da la brasa con que deje a mi mujer se ha propuesto hacerme un desgraciado y además Carmina no sabe las croquetas que hace mi mujer pero la morena del escote me ha puesto caliente y ahora quiero descargar los huevos en la boca de Carmina.

Tiene el teléfono apagado me cago en la puta seguro que está en la cama con alguno no te puedes fiar de las mujeres joder y yo con la polla dura me dan ganas de volver a mi casa y follarme a mi esposa pero el crío siempre está llorando y ella también estará llorando vaya puta mierda de vida.

Paso de beber más cerveza porque me amodorro y prefiero beber cubatas ahora mientras considero la idea de irme de putas pero las profesionales son muy remilgadas y casi siempre me la chupan con condón y eso es una porquería de mamada y al final siempre me dan ganas de pegarles y arrancarles la cabeza es lo que se merecen por putas y por remilgadas sosas de mierda les pago para que me den gusto no para que sean más escrupulosas que mi novia cuando tenía catorce años cojones qué asco de putas.

El club Luna es oscuro como todos los puticlubs y es pequeño y sólo trabajan cuatro o cinco putas viejas que ya me conocen y me odian pero yo las odio más a ellas y esta noche hay una zorra nueva que es brasileña o quizá sea portuguesa y quiere que la invite a un benjamín pero yo le digo que no porque lo que yo quiero es descargar los cojones no pagarle copas a una puta que ni siquiera habla mi idioma.

La puta me dice su nombre a mí me la suda su nombre falso nombre de guerra que lo llaman y nos vamos a una habitación previo pago de un juego de sábanas limpias y de dos condones cómo me jode que me hagan pagar unos condones que no voy a usar.

Esta puta habla mucho y no entiendo un carajo de lo que dice la cabrona cree que en España hablamos todos portugués voy a meterle la polla en la boca para que se calle de una puñetera vez coño ya.

No quiere la puta no quiere no quiere no quiere no quiere.

Me dice que tengo que ponerme un preservativo la muy puta lo dice en perfecto español eso sí lo sabe decir puerca de mierda y a mí no me da la gana de ponérmelo así que le cruzo la cara con dos buenas hostias y ella grita grita grita mucho y yo le doy un fortísimo puñetazo con todas mis fuerzas en el cuello y se cae en la cama y se pone roja y azul y ya no grita.

Pienso en el niño llorando y en mi mujer llorando y en los espectadores del bar gritando árbitro cabrón y en la tía del escote y me pongo a mil de cachondo y de mala hostia y empiezo a soltar puñetazos en el pecho de la puta brasileña o quizá sea portuguesa y oigo chascar sus costillas y sé que si sigo la voy a matar pero me da igual.

Sé que se le han perforado los pulmones por las astillas de la caja torácica y sé que esa puta portuguesa o quizá brasileña se está muriendo en la cama mientras yo me masturbo a su lado y cada vez que se mueve intentando alejarse le doy otra hostia y la muy puta se las apaña para ponerse a llorar.

Me cago en dios y me cago en todo lo que se menea llora el crío llora mi mujer y hasta las putas lloran qué cansado me tienen vaya mierda nadie está contento ni siquiera yo.

domingo, 5 de octubre de 2008

Las croquetas de la Puri y las tontunas de la Bibi


Si es que no puedo con ella. Es sólo verla y me hierve la sangre. Hablo, otra vez, de la paranoica Bibiana Aído, que daría mucha risa si no diera tanto miedo. Alguien tan carente de sentido del humor no puede traer nada bueno. Como la criatura se aburre al frente del Ministerio más absurdo que hayan conocido las democracias del Sistema Solar -con la salvedad de un país de Júpiter, que creó el Ministerio de la Risa Floja-, ahora le ha dado por considerar sexista el siguiente diálogo de un anuncio radiofónico:

-Como psicóloga te digo que deberías dejar ese trabajo y olvidarte de tu mujer que te absorbe toda tu energía positiva.

-¿Dejar a mi Puri? ¿Pero tú estás loca? ¡Si mi Puri es lo más grande! Cómo se nota que no has probado las croquetas de mi Puri.


Pues bien, la Bibi se ha cargado el anuncio por machista, ¡y eso que era del propio Ministerio de Economía! ¿Qué le pasa a esta chica? ¿Está tan enferma como parece o es que se esfuerza en justificar un cargo cuya existencia es un atentado al sentido común?

Que el anuncio es una birria y que no tiene gracia ni ingenio, de acuerdo; que merecía ser eliminado por su tonta mención a la inexistente energía positiva (y más en boca de una psicóloga), de acuerdo también, ¿pero sexista? ¡Anda ya! Este progresismo caricaturesco me resulta aterrador; cuánto peligro entraña la defensa a ultranza ante agresiones imaginarias.

Mejor estaría doña Bibiana en la cocina preparando croquetas, aunque no le salieran tan ricas como a la Puri.


viernes, 3 de octubre de 2008

Día negro en las Fuerzas Armadas


La coincidencia me ha parecido sorprendente: con unas pocas horas de diferencia dos militares, ambos con el empleo de Cabo Primero, han matado a sus respectivas parejas. Además una de las mujeres fallecidas también era militar. (Resumen de las dos noticias, con el error habitual entre periodistas de confundir el empleo de Cabo Primero con el de Cabo, que se parecen sólo en el nombre y tienen funciones bien diferentes).

Hace unos meses un Sargento mató a ex pareja y al hombre que por entonces se relacionaba con ella, casualmente también militar, un Teniente para más señas.

Anteriormente un Capitán mató a su pareja, una Cabo Primero, y a su hija.

Celos, armas de fuego e inestabilidad mental. Pésima combinación.

Creo que alguien debería tomar medidas y extremar los controles psicológicos entre los miembros de las Fuerzas Armadas, pero sin demagogia y poniendo especial cuidado en que esas disposiciones no se perviertan para acabar fomentando el trato de favor que ya de por sí reciben las mujeres militares, pues a la larga ese favoritismo empeora el problema, como cualquier injusticia.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Los que no subieron al podio


Los Juegos Olímpicos molan un huevo, dicen. Está bien eso de ver a deportistas obteniendo logros que para la mayoría de mortales son inaccesibles. Todo eso es chuli. También mola ver el arte mezclado con el deporte, como me ha pasado a mí en los últimos Juegos gracias al descubrimiento que he hecho de la natación sincronizada, que hasta ahora me había parecido una payasada indigna de mi atención -la ignorancia y yo, amigos íntimos siempre cogiditos de la mano-, y que sin embargo ahora valoro hasta la sinrazón: ¡Viva el dúo formado por Andrea Fuentes y Gemma Mengual!

Pero no iba yo a hablar de los triunfadores; de esos habla todo el mundo. Hablemos de los otros, de los que no subieron al podio:

El deporte es bueno, nos dicen. Y tienen razón quienes así nos hablan. El ejercicio físico es bueno. Y tienen razón quienes así nos hablan. La ciencia, con su siempre apelable dictamen (apelable por la misma ciencia autocorrectora y no por caprichos de nadie) nos enseña que la práctica moderada de ejercicio físico y adaptada a las circunstancias particulares de cada cual es sana y más que recomendable. Estupendo, ¡hagamos deporte! Corramos, juguemos al tenis, nademos, tiremos al plato, lancemos la jabalina, o demos volteretas. Pero hagámoslo por placer y no por obtener medallas.

No me gustan las competiciones. La ambición es un concepto que entiendo pero no comparto. No me gusta clasificar a las personas de más a menos, ni por su color de piel , ni por su capacidad para dar saltos más largos, ni por su puntería, ni por su habilidad para devolver pelotas mediante un raquetazo. Creo que un ser humano es un animal demasiado complejo como para etiquetarlo con tan ligera simpleza.

Por eso no me terminan de gustar los Juegos Olímpicos, ni ninguna otra competición deportiva. Al final son los triunfadores quienes graban sus nombres en la dúctil tablilla de la Historia, pero, ¿y los otros? ¿Cuánta gente invirtió su vida para nada? ¿Cómo medir el esfuerzo personal de cada uno atendiendo a sus circunstancias familiares, sociales, económicas y mentales? ¿Cómo podemos estar seguros de que quien sube a recoger la medalla no lo tuvo más fácil que otros que se esforzaron más y eran igualmente aptos? ¿Cuántas personas han quedado deprimidas y arruinadas tras cada trío de privilegiados que subieron al podio? ¿Quién se preocupa de hacer esas estadísticas?

Hay algo sucio en los Juegos Olímpicos y en toda competición deportiva que otorgue premios a los "mejores" según sus marcas. Si hablamos de deportes, el mejor deportista es todo aquel que se esforzó hasta donde pudo, y eso es insuperable por lo que a sí mismo respecta, y se merece una medalla más gorda que otros, aunque no esté entre los tres primeros y aunque no haya manera objetiva de medir su mérito.